Érase una vez en un país muy muy lejano una niña llamada Isabel.
Ella tenia el pelo moreno y ojos muy grandes y marrones. Su pelo era largo y liso.
-¡Isabel vuelve, te has llevado la ropa limpia de tu padre!
Pero Isabel se alejó mucho como para oír a su madre.
-Carmen ¿donde está mi ropa?, llego tarde al trabajo.
-La niña se la ha llevado a lavar y ha dejado aquí la sucia. No se que vamos a hacer con este traste.
-Oh, caramba me he traído la ropa limpia de papá. Se dijo la niña a sí misma entre risas.
Isabel decidió dirigirse a casa o su madre le echaría una buena regañina.
El sonido de las hojas marrones caídas de los árboles sonaban con un sonido seco al pisarlas. Pero a escasos metros del pilar, un sonido que no era el de las hojas empezaba a sonar.
-¿Quién anda ahí?, que de la cara que me está empezando a dar susto...
-Gracias chiquilla.
-¿Qué es lo que quieres de mi.? ¿Quien eres tu?
-Perdón por no presentarme, me llamo Omar pero todos con mi edad me dicen "Viejo Omar."
Y sólo quería darte las gracias porque cuando tu has pasado delante mía he vuelto a recordarlo todo. Porque yo tengo setenta y seis años y eso se va notando. En forma más resumida: tenía problemas para recordar. Dijo el hombre con voz un poco entristecida.
-Yo no he hecho nada, habrá sido una coincidencia.
-De coincidencia nada muchachita. Todos los médicos que hemos asistido mi mujer y yo nos han dicho que era irremediable y ellos no podían hacer nada.
¿Eres bruja o algo así?
-¡Que no señor, que no que no, que yo ne he hecho nada!
Aunque he bebido agua del pilar, en el que bebo cada día que vengo a lavar mi ropa.
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ResponderEliminarno me gusta naaaaa un 0
ResponderEliminarPues te aguantas
Eliminarpues a mi si
ResponderEliminarmi blog esta mas guapo se llama super cuentos iba a poner cuentos pero al final no e puesto chistes como se cambia de nobre el bogg
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